Compramos una casa juntos, pero no estamos casados: ¿quién se queda con qué?
Comprar una casa con una pareja puede sentirse como un paso importante hacia una vida en común. Pero cuando la relación termina, aparece una pregunta complicada: “Si los dos somos dueños de la casa y ya no queremos vivir juntos, ¿qué pasa ahora?”
Para las parejas que no están casadas, la respuesta es diferente a un divorcio. En Carolina del Norte, las reglas de distribución de bienes matrimoniales se aplican a esposos. Si una pareja no está casada, una disputa sobre una casa que ambos poseen puede convertirse en un asunto de copropiedad y, en algunos casos, en una acción de partición.
Primero: ¿quién aparece en la escritura?
La escritura y la hipoteca no son lo mismo. La escritura indica quién tiene un interés de propiedad en la casa. La hipoteca establece quién tiene la obligación de pagar el préstamo.
Si ambos aparecen en la escritura, ambos pueden tener derechos sobre la propiedad, aunque uno haya pagado una parte mayor de la hipoteca o del pago inicial. Si solamente una persona aparece en la escritura, el análisis puede ser muy diferente y depender de otros documentos, acuerdos o reclamaciones.
Por eso, antes de discutir quién “merece” la casa, conviene revisar la escritura, los documentos de cierre, la hipoteca y cualquier acuerdo que hayan firmado.

¿Qué pasa si uno quiere vender y el otro no?
A veces una persona quiere quedarse con la casa y comprar la parte de la otra. En otros casos, uno quiere vender y el otro simplemente se niega.
Cuando los copropietarios no pueden llegar a un acuerdo, Carolina del Norte permite que ciertos propietarios soliciten una partición de la propiedad. Dependiendo de la propiedad y de las circunstancias, la corte puede dividir físicamente el terreno, ordenar una venta o utilizar otra forma de partición permitida por la ley.
Para una casa familiar común, dividir físicamente la propiedad normalmente no es práctico. Por eso, las partes muchas veces intentan negociar una compra de la participación de uno de los propietarios o la venta de la casa antes de llegar a un proceso judicial.
Los pagos también pueden ser importantes. Si una persona pagó impuestos, seguro, ciertos gastos de mantenimiento o realizó mejoras, esos pagos pueden ser relevantes durante una acción de partición. Esto no significa automáticamente que la persona que pagó más “se queda con la casa”, pero sí significa que los registros financieros importan.
Qué debe reunir antes de tomar una decisión
Guarde una copia de la escritura, documentos de cierre, estados de cuenta de la hipoteca, comprobantes del pago inicial, impuestos, seguros y recibos de reparaciones o mejoras. También preserve mensajes o correos donde hayan hablado sobre quién pagaría qué, una posible venta o una compra de la participación del otro propietario.
No firme una nueva escritura, refinanciamiento o acuerdo de transferencia sin comprender cómo afectará sus derechos y sus obligaciones financieras.
La mejor solución muchas veces es llegar a un acuerdo antes de acudir a la corte. Pero cuando uno de los propietarios se niega a vender, comprar o negociar razonablemente, puede ser necesario entender qué opciones legales existen para terminar la copropiedad.
Armendáriz Law Office ayuda a clientes en Raleigh y en Carolina del Norte con acciones de partición y ciertos conflictos civiles relacionados con propiedad. Hablamos español.
Este artículo ofrece información general y no constituye asesoría legal. Cada situación es diferente.

